La industria uruguaya de software está en constante expansión. Aún cuando es una pequeña porción del PBI si la comparamos con la producción agrícola y ganadera, Uruguay exporta seis veces más software que Brasil y tres veces más que Argentina y Chile a más de 50 países.
Cuando se habla del "Uruguay Productivo", se suele pensar en una visión tradicional de país productor agrícola y ganadero. Sin embargo, desde fines de los 80 Uruguay viene desarrollando su industria de software. Uruguay ha sido, con Argentina, el primer país latinoamericano en crear una carrera de ingeniería informática en 1967 cuando este tipo de formación no existía en ese momento más que en Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Japón.
En 1989, Uruguay exportó solo 250.000 dólares en materia de programas informáticos. En 1998 llegó a exportar 60 millones de dólares. En 1999, esa cifra ascendía a 74 millones de dólares. Hoy supera los 100 millones de dólares y el objetivo que se fijó el sector es llegar a 500 millones de dólares en 2010. Aún así, todavía esta lejos de los 1500 millones de dólares que exporta Israel o los 5000 millones de dólares que exporta Irlanda anualmente. No sólo no hay desocupación en la industria del software uruguayo, sino que el principal problema que enfrenta el sector es que la demanda de empleo supera a la oferta de recursos humanos preparados.
El verdadero concepto de Uruguay productivo, adaptado al contexto del siglo XXI, es el de un país que se encuentre a la vanguardia en materia de tecnología, con gente altamente cualificada para llevar adelante una industria de software que compita a nivel internacional.
Entre 2002 y 2003, el Uruguay tuvo un pico de emigración causado por la devastadora crisis económica que afectó a la región. Decenas de miles de uruguayos se iban del país en busca de mejores oportunidades laborales en otro lugar. Recientemente, Netgate lanzó una campaña publicitaria en la que promociona una forma de combatir el desempleo y la emigración.
Cuando se habla de trabajar por internet, la creencia popular es la de hacer dinero fácil leyendo correos electrónicos, haciendo clicks en anuncios de publicidad o similares. Quienes teletrabajan o dan cursos de capacitación para hacerlo dicen que no hay nada más alejado de la realidad.
El trabajo a distancia con tecnologías de la comunicación (TICs), conocido como teletrabajo, si bien tiene las ventajas de poder trabajar desde cualquier lugar con una conexión a internet y con total flexibilidad horaria, requiere constancia y disciplina para quienes quieran ser sus propios jefes. El trabajo no se hace solo ni lo hace la computadora por el usuario, sino que requiere muchas horas de dedicación y empeño para lograr buenos resultados y competir con otros teletrabajadores a nivel mundial. Para teletrabajar solo se necesita una computadora con acceso a internet y una idea concreta del servicio o producto que se va a vender. Entre los más comunes se encuentran el e-commerce (venta de productos a través de sitios de comercio online como eBay.com) , diseño gráfico, diseño web, traducción de idiomas y soporte técnico, entre otros.
En Uruguay, muchos han optado por el teletrabajo, ya sea además de sus trabajos convencionales o de forma exclusiva. Ganan un promedio de 700 dólares mensuales y le dan al país un ingreso total de 190 millones de dólares anuales. Quienes se encuentren interesados en el tema pueden asistir a las charlas de capacitación brindadas por Netgate, conversar con otros teletrabajadores en un foro sobre el tema o simplemente buscar en Google más información al respecto.